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Tratamiento para el dolor lumbar

El dolor lumbar se define como un síndrome musculo esquelético o conjunto de síntomas cuyo principal manifestación es la presencia de dolor focalizado en el segmento final de la columna vertebral, en la zona lumbar. Como factores de riesgo se reconocen los siguientes:
  • Sobrepeso u obesidad.
  • Sedentarismo con posiciones viciosas
  • Ciertas actividades físicas como vibración corporal, cargar objetos pesados y flexión/torsión del tronco
  • Poco acondicionamiento físico y movilidad de columna
  • Cargar objetos pesados durante periodos prolongados y en posiciones incorrectas.
  • Alteraciones psicosociales como depresión, insomnio, aumento de agresividad, desobediencia, violencia, fatiga, estrés laboral o hiperactividad
Una clasificación práctica consiste en dividir el dolor lumbar en 3 categorías (Waddell 1987): -Patología espinal específica -Dolor de la raíz nerviosa/dolor radicular -Dolor lumbar no específico

Factores

Biológicos: causas estructurales o alteraciones del sistema muscoloesquelético. Sociales: una de las principales causas son las condiciones laborales desfavorables que conllevan un importante número de elementos (posturales, movimientos o esfuerzos).

Tratamiento

La diversidad de enfermedades que ocasiona la lumbalgia tiene una amplia gama de tratamientos. Entre los diversos abordajes terapéuticos para el alivio del dolor en esta región anatómica, se encuentran: farmacológico (medicamentos antiinflamatorios no esteroideos, acetaminofén, relajantes musculares, opioides, corticosteroides y anti depresivos); no farmacológico (medidas físicas, modificación de la actividad, ejercicio, terapia térmica, rehabilitación multidisciplinaria y otras modalidades físicas); psicológico e intervencionista (técnicas de neuroestimulación, tratamientos invasivos electivos, administración epidural de esteroides, etc.). A. Tratamientos recomendados B. Tratamientos no recomendados porque no han sido adecuadamente evaluados. C. Tratamientos que han sido evaluados pero no pueden ser recomendados

A. Tratamientos recomendados

Información positiva y tranquilizadora para los pacientes La lumbalgia inespecifica habitualmente emana de los músculos, discos, articulaciones o ligamentos (por lo que resulta innecesario realizar pruebas radiológicas), tiene un buen pronóstico y tiende a desaparecer en la mayoría de los casos. Para acelerar la recuperación y reducir el riesgo de que se repita en el futuro, es importante que el paciente evite el reposo en cama y mantenga el mayor grado de actividad física que el dolor le permita, ya que el reposo en cama aumenta la intensidad y duración del dolor, el grado de incapacidad funcional, la duración de la baja laboral y el riesgo de cronificación del episodio. Tratamiento de la lumbalgia aguda Los fármacos de primera línea indicados son: analgésicos, opiáceos menores, AINE y miorrelajantes. Paracetamol (650 a 1000 mg cada 6 horas) Tratamiento quirúrgico No se recomienda prescribir ni realizar cirugía a los pacientes con lumbalgia inespecífica, excepto en pacientes que presenten los siguientes criterios de indicación:
  1. Dolor intensivo invalidante.
  2. Dolor que ha persistido durante al menos  dos años pese a todo los demás tratamientos recomendados.
  3. Fusión vertebral a un máximo de dos segmentos, preferiblemente.
Neuroestimulación eléctrica percutánea (PENS) Consiste en estimular terminaciones nerviosas localizadas en el tejido blando y/o músculo, mediante la aplicación de corriente eléctrica. La percepción del dolor sólo es posible cuando se activan células específicas de la médula y su activación se transmite hasta el cerebro. La PENS (por sus siglas en inglés) está indicada en pacientes con lumbalgia crónica muy intensa, en los que se han fracasado todos los tratamientos conservadores, y tiene que ser realizada sólo por médicos bien entrenados y experimentados.
neuro estimulación
Neuro estimulación eléctrica percutánea

B. Tratamientos no recomendados porque no han sido adecuadamente evaluados

Fajas y corsés lumbares Las recomendaciones basadas en la evidencia científica disponible no aconseja el uso de corsés ni cinturones lumbares, ya que no han demostrado su eficacia o efectividad en el tratamiento de la lumbalgia inespecífica. fajas y corsés lumbares

C. Tratamientos que han sido evaluados pero no pueden ser recomendados

Acupuntura: No se recomienda prescribir acupuntura para la lumbalgia inespecífica. Se sabe que los efectos secundarios ocurren pero se desconoce cuál es el riesgo de padecerlos.
Acupuntura
Acupuntura

Masaje

En los ensayos clínicos realizados, los resultados del masaje son similares (ligeramente mejores, equivalentes o ligeramente peores) que las tecnologías que no han demostrado se mejores que el placebo.

Corticosteroides

No se puede dudarse ni por un instante que los corticosteroides, como fármacos antiinflamatorios, son los más potentes por su capacidad de inhibir la inflamación y sus síntomas. La administración, local y/o sistemática mejora la sintomatología dolorosa de los procesos inflamatorios se cual se su etiología. Lumbalgia y ejercicio físico El ejercicio sería una herramienta para mejorar la función de la espalda. Hay estudios que demuestran que la discapacidad en la fuerza de la espalda, la flexibilidad y la capacidad cardiovascular están presentes en muchas que tienen lumbalgia y en una proporción superior a la de la población general. Esto podría llevar al paciente al error de pensar que el ejercicio más que beneficioso resulta perjudicial, hecho que deberíaa de tener muy en cuenta e personal sanitario para disuadir o prevenir al pacientes de esta falsa creencia.
Ejercicios de flexión para e tratamiento del síndrome doloroso lumbar
Acostado hacia arriba con las rodillas dobladas y separadas y los pies apoyados, levantar cadera
Levanta las rodillas, sujetarlas con las manos y jalarlas hacia los hombros. Sostener contando hasta tres y regresar a la posición inicial cadera.
Apretar el abdomen y los glúteos al mismo tiempo, de manera que la columna se “pegue” a la colchoneta.
Con la pierna izquierda doblada y la derecha extendida, levantar la pierna derecha sin doblar la rodilla y con el pie a 90 grados.
Dormir en cama dura, de lado con las rodillas y la cadera semiflexionada y con una almohada entre las piernas que abarque de las rodillas a los tobillos. Poner otra almohada baja para la cabeza.
En dolor intenso, dormir boca arriba, con las rodillas dobladas y separadas sobre dos almohadas, durante media hora o toda la noche.
Mantener la espalda derecha, apretando el abdomen. Apoyar los pies y mantener la cadera al nivel de las rodillas.
Al manejar, mantener las rodillas flexionadas y ponerse el cinturón de seguridad.
En caso, de dolor intenso acostarse boca abajo con una almohada en el abdomen y ponerse una bolsa con agua caliente en la región lumbar, durante al menos 20 minutos.
Cargar peso en forma equilibrada.
No lea ni vea televisión en la cama
Al dormir boca arriba, no utilice almohada
Evite posturas incorrectas
 
Para levantar objetos pesados o agacharse, hágalo en cuclillas abrazando el objeto.
Sostenga el objeto pegado al cuerpo manteniendo los glúteos y el abdomen apretados. Al transportarlo, mantenga la misma postura.

Prevención de la aparición del dolor lumbar

Es conveniente hacer una intervención temprana de los aspectos involucrados en el dolor lumbar con el objetivo de prevenir la cronifiación del dolor.
  1. Prescribir ejercicio físico
  2. Explicar que la lumbalgia tiene buen pronóstico y es necesario mantener la actividad.
  3. Si los episodios son recurrentes, valorar la recomendación de programas mixtos de aprendizaje de higiene postural y ejercicio.
  4. No hay evidencia científica para la prevención de la lumbalgia mediante el uso de estrategias como la manipulación vertebral, el uso de plantillas, fajas o cinturones lumbares.
  5. En cuanto a los trabajadores en activo, se recomienda la reincorporación laboral temprana aunque haya algo de dolor.
  6. En el caso de los escolares, no hay datos consistentes y aunque no debe tomarse competitivos, cargar material escolar excesivamente pesado, el uso de mobiliario inadecuado o exponerse a factores psicosociales como la infelicidad o a la baja autoestima.
Es importante es informar a quienes tengan este padecimiento no olvides COMPARTIR o dejar tus comentarios para seguir haciendo estos tipos de artículos y ayudar a quienes lo necesiten.  

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